Roman holidays

La primera vez que fui a Roma no me impresionó. Al contrario, la encontré sucia y para nada atractiva. El único recuerdo agradable que tengo es cenar en mi cumpleaños pasta viendo el coliseo iluminado. Pero, diez años después todo cambió… La ciudad por supuesto, pero más que nada mi perspectiva de ella. Cuando fui era muy pequeña para vivirla… Esta vez la viví dos veces. Las dos de manera diferente. Muy diferente.
Llegamos a Roma Termini y nos dirigimos a Vía Galia (dónde estaba nuestro hotel). Tan pronto y dejamos las maletas en el cuarto salimos a caminar. Y si querer caminamos bastante. Ya era un poco tarde pero llegamos al coliseo y seguimos caminando por la ciudad antigua que te lleva a pza. Venezia, donde hay un edificio grande con caballos y leones (luego me enteré que fue hecho cuando Musolini), caminamos un poco más porque yo quería ver la boca de la verite. En el trayecto vimos más cosas… La razón por la que quería ver esto fue por la película “Roman holiday”. La compré hace años y hay una escena donde Gregory Peck asusta a Audrey Hepburn bromeando con ella, la escena no saldría en la película pero la reacción de ella fue tan encantadora que decidieron dejar la toma. Me encanta a Hepburn como ícono y me encanta Peck como actor. Y esa película, ellos juntos… Es Roma.

En fin, lleguamos a boca de la verite pero ya habían cerrado y le decepcioné un poco pero seguimos caminando hacia el hotel (ah sí, nos quedamos en hotel porque agarramos una muy buena promoción de tres noches) y mientras estábamos en un parque largo y de tierra vimos que el cielo nos saludaba y daba la bienvenida. Era como una cascada de colores arriba de ti. Y así nos fuimos a dormir.

Y al siguiente día nos esperaba una larga caminata que resultó ser más larga de lo esperada. Empezamos en piazza popolo y bajamos pasando la pza. España y la fontana di trevi (donde vimos como un señor le proponía matrimonio a su pareja), después seguimos a pantheon y a pza. Navona para después perdernos un poco y llegamos muy al sur. Decidimos que era todo por ese día y volvimos al hotel a cenar Mr. Sándwich.


Al día siguiente nos levantamos muy temprano y caminamos junto con miles más hacia la audiencia papal. Esperamos hora y media y el papa Francisco salió en su papamóvil saludando y bendiciendo a todos. Habían muchísimas personas, en su recorrido le pasan niños para que los bese y bendiga y alguien le paso mate, lo cual me pareció muy agradable. Luego dio un mensaje religioso y seis sacerdotes de diferentes idiomas dieron el resumen de lo que había dicho. Cuando terminó se canto el padre nuestro en latín y nos dio la bendición. Estuvimos caminando por esa área del vaticano y basílica de San Pedro. Comimos un relato y cuando el son se escondía nos regresamos al hotel a comer nuestro ultimo sándwich cometa de Mr. Sándwich. Mari, mi compañera de viaje, se fue al día siguiente y me regaló un imán de Roman Holiday y me quedé sola. Diez días más por Europa antes de tomar avión al sur, más al sur. A Uganda.

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