Bariloche (parte 1)

Nos tomó 22 horas desde Buenos Aires para llegar a Bariloche. Tomamos bus -por supuesto- porque era lo más barato para nuestro presupuesto (que aún así me pareció caro; Argentina es un tanto caro). Llegamos y tomamos taxi para el hotel, el cual solo ahí nos dimos cuenta que estaba bastante retirado del centro de la ciudad y que tal vez terminaríamos rentando un vehículo pequeño que nos permitiera movernos con libertad. Ese día llegamos en la tarde y así como llegamos nos arreglamos para vernos con unos amigos de la familia. Ellos son argentinos y solían ser nuestros vecinos en Villahermosa, ahora nos volveríamos a ver en Bariloche. Es una pareja joven con un niño hermoso, son muy buena onda y nos ayudaron en todo. Nos llevaron a cenar a un restaurante conocido de la ciudad, el restaurante Weiss, con comida típica de la región y de Argentina. Yo comí gulash para recordar mis ratos en República Checa. De repente salieron dos bailarines y comenzaron con un tango bastante bueno. Todos los veíamos mientras comíamos, el señor empezó a invitar a bailar a los clientes, me sacó a mi y yo me puse roja (siempre que se que muchos me están viendo el color llena mi rostro) pero bailé al ritmo del tango. Bueno, intenté bailar. Al día siguiente fuimos al cerro Otto, subimos por teleférico e incluso ahí la vista era hermosa. Tiene un mirador y puedes recorrer un poco, bajar, subir, ver más. Vale la pena ir, porque estando allí, con el viento pegando tu cara y moviendo tus cabellos, sientes frío y sientes paz. La belleza frente a ti te llama. Montañas, lagos y nubes a todo lo ancho de tu vista y por un momento ya no quieres bajar.

Vista desde el cerro Otto
Vista desde el cerro Otto

Tomamos un chocolate caliente en la confitería giratoria que está en la punta del cerro, al principio te marea un poco pero después te acostumbras. Después decidimos ir al pueblo y comer allí, en un restaurante llamado “Friends” que por decoración tiene muchas cosas colgando del techo y la comida es riquísima. Ese día pedí un postre tentador, es una inyección de azúcar que no podía dejar pasar por alto; el postre Rogel (también conocido por mil hojas). El típico postre argentino que más disfruté. En la tarde nos quedamos en el hotel, platicando, tomando mate y cerveza.

Postre argentino; Rogel o mil hojas.
Postre argentino; Rogel o mil hojas.

Al día siguiente nos despedimos de nuestros amigos con un hasta luego y le dedicamos el día a conocer el pueblo de Bariloche. Caminamos por sus calles más turísticas, visitamos la centro cívico y la catedral. Nos metimos a un restaurante para tomar café y comer un strudel de manzana, la dieta se quedó en México.

Vista desde el centro cívico
Vista desde el centro cívico

Lo maravilloso de Argentina es que es un país de inmigrantes y tiene mucha variedad en comida y ésta es rica porque son recetas originales de esos países. Así que no será raro entrar a un restaurante y pedir una pizza tan buena como en Italia porque la hacen los hijos de Italianos, o como un guía una vez comentó “Mi abuelo me decía; tú eres un italiano nacido en Argentina”. Y en Bariloche hay mucha migración de Europa central, por eso encontrarás restaurantes con tendencia alemana y demás. También -algo que yo no sabía- en Bariloche venden mucho chocolate, en todas las esquinas encontrarás chocolaterías de calidad y que hacen que tu mandíbula llegue al piso de ver todo ese pecado junto.

Mamuschka, Chocolate de Bariloche
Mamuschka, Chocolate de Bariloche

Ese día rentamos un carrito para ir y venir por los tres días que nos restaban en Bariloche y prácticamente en Argentina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s