El mar de Cancún es mi favorito

He venido a Cancún demasiadas veces, tantas que a mucha gente ya le aburriría. A mí todavía no, no cuando el mar es como es y me deja nadar y jugar con él. Sí, por eso es que Cancún jamás me aburrirá, no hasta que el mar se acabe. No me importa nadar en la piscina, eso sí que me aburre. No quiero asolearme para lucir más bronceada, yo sólo quiero nadar en el mar.

Ya lo he dicho antes y lo seguiré diciendo… El mar de Cancún tiene algo que me hace querer regresar. No es sólo su color que te invita a saltar hacia él, es que -al menos yo- siento que de cierta manera el mar me conoce y sabe que es lo que quiero. Yo sentí la paz estando en él, cuando le tenía miedo no me dejaba ni abrir los ojos, y cuando lo perdí, él me jalaba más.

Un marinero dijo que al mar no hay que tenerle miedo, hay que respetarlo pero nunca temerle. El mar es vida, o más bien “La mar”, en femenino, como dirían algunos pescadores. Como diría Hemingway. Tratando a la mar como mujer y amándolo como tal.

Casi siempre está la bandera roja junto, ese es el momento que más disfruto. Cuando las olas son tan altas como una casa y me hacen nadar a través de ellas. Este verano me ha tocado nadar en un mar tranquilo, sin olas altas ni fuertes, con la marea estable, con un movimiento lento y eterno. Y me ha gustado, he disfrutado nadar así porque me sentí pez. Y también me ha tocado con las olas fuertes que quieren derribarme y reírse un poco de mí. No lo han hecho, yo he ganado, porque he cruzado esas olas sin miedo ni dudas. Me encanta nadar y me encanta nadar en el mar de Cancún. Viendo azul por todos lados y tratando de alejarme de la playa y la gente, nadar mar adentro y seguir nadando.

Yo soy feliz cuando estoy en el agua y mientras nado puedes ver que mi sonrisa no se borra. A veces creo que debo dejar todo y mudarme junto al mar, todos los días nadaría un poco y me llenaría de energía para seguir dando. Creo que es el sueño de muchos, despertar viendo el mar y dormir escuchándolo. Que buena vida es la que te da el mar cuando éste no se enoja. Comería fruta y tomaría agua de coco, dejaría la carne y comería más cosas naturales y los peces que yo lograra pescar. Escribiría escuchando las olas y el ruido de ellas cuando llegan a la arena sería mi habitual música. Correría todas las mañanas, cuando el sol comenzara a salir y sentiría los pulmones llenos de brisa fresca. Creo que debo probar un rato y vivir junto al mar.

Anuncios

4 Comentarios Agrega el tuyo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s