Dormir barato cuando viajas.

Me gusta viajar, y como ya dije alguna vez, me gusta viajar barato:

“Prefiero viajar barato porque me ha permitido ver más. Me hizo tomar la ruta más larga en un autobús en vez de un vuelo de una hora y pude experimentar más y alojarme en pequeños lugares que no sabía que existían. Me hizo estar con couchsurfers en vez de reservar en un hotel y cerrar la puerta a nuevas personas y nuevos momentos. Me hizo caminar largas distancias en lugar de tomar el metro/bus y pude pasear por las calles y ver las cosas y los instantes que hacen de una ciudad más mágica.”

Y sí, a mí me gusta viajar con un presupuesto limitado, no sólo porque esa es mi realidad por el momento, pero también porque creo es la manera en la que ves más.

Nunca me he quedado en la calle a dormir por no tener dinero, siempre encuentro alguien, o algún lugar dónde acomodarme. O, a veces prefiero quedarme en la esquina del aeropuerto a esperar el día antes que pagar por media noche de cama. Sí, opciones hay, y más en esta era digital. Así como me he quedado en hoteles buenos, en B&B lindos y en hostales bonitos me he quedado en lugares que no es posible en el que cobren por poder dormir allí. Al final resultan ser un recuerdo gracioso pero en el momento sólo quieres convertirte en feto y llorar un poco.

Ahora, “con la edad” soy un poco más selectiva a la hora de ver en dónde dormir. Si es en un hostal ya leo las referencias antes de picar que sí sólo por ser el más barato. Claro, mi presupuesto generalmente me permite de los 5 más económicos de la lista, pero es una mejoría. Sé que muchos prefieren llevar su casa de campaña y dormir en dónde se encuentren en ese momento, yo sólo he hecho una vez y no nos fue tan mal, pero simplemente no es lo mío. Prefiero los hostales, el Couchsurf o el Airbnb.

Hablando con un amigo que irá pronto a Colombia me quedé con la boca abierta al saber que no tenía una idea clara de lo que es un hostal. Así que si, como él, no lo sabes, les diré como es quedarse en uno (cuando éste es bueno claro); quedarse en un hostal es… maravilloso. No solamente pagas un precio súper económico pero la mayoría están ubicados en una zona estratégica con muchas cosas que ver y lugares dónde comer. Otra de las cosas positivas de uno es que te das la oportunidad de conocer a gente de todo el mundo, convivir con ellos, hablar, intercambiar tips, experiencias y risas. Y si sus personalidades son parecidas terminan incluso saliendo juntos a conocer la ciudad y siendo amigos. Generalmente te quedas en dormitorios, los más comúnes son los de 4 personas, 6 personas y 8 personas. Hay algunos hostales que tienen dormitorios sólo para mujeres, a parte de los mixtos. Ya depende de cada quien. Yo siempre me quedo mixtos. Nunca he tenido ningún problema, ni cuando viajo sola ni cuando viajo con amigos (Cuando es con amigos generalmente agarramos el cuarto de 4 para tratar de llenarlo). También hay habitaciones privadas, éstas no las agarro a menos de que en verdad sean muy muy baratas. En algunos hostales las habitaciones privadas tienen baño privado, en otras es igual que el de los dormitorios; compartido. A mi amigo le preocupaba la parte del baño, y pues, sí, hay algunos que se ven cuestionables PERO no todos son así. El problema es que si tienes muchas ganas de ir y hay otra persona en él tienes que esperar a que algún baño se desocupe. Pero, nunca me ha pasado nada como eso. No es como que la gente vaya y se tarde horas peinándose o depilándose, todos saben que otros pueden estar esperando y la gran mayoría toma en cuenta eso. También hay baños tipo vestidores, un cuarto grande con varias regaderas y retretes. Aquí sí son separados; mujeres y hombres. Los que son así, al menos los que me han tocado así, suelen ser unos hostales súper padres.

Recuerdo haberme quedado en un dudoso hostal mis primeras noches en Bangkok, y después sentirme en el cielo cuando pisamos el Pak-Up hostel en Krabi. Quedarnos en otros mientras nos borrábamos el mal sabor de boca que nos había dejado el primer hostal. Y después regresar a Bangkok y estar en el Saphaipae hostel y ser felices de dormir allí y no en el que conocimos en nuestra primera noche.

En fin, los hostales, en lo personal, son el lugar donde te debes quedar si estás corto de dinero. Si tienes más posibilidades y no te late la idea de tener poca privacidad pues bien, Airbnb es la respuesta. ¿Qué es esta cosa mágica? Es rentar por unos días un cuarto, un departamento, una casa o hasta un iglú (las opciones son gigantescas). Y, generalmente, puedes encontrar cosas buenas a precios razonables. (Sale más barato, obviamente, hacerlo cuando van varias personas, incluso a veces sale más barato que un hostal decente).

Si eres de los que hacen amigos hasta por debajo de las piedras y te gusta hablar con personas y conocer gente y un lugar de una manera única y diferente y adentrarte a la cultura del país en el que te encuentres o a la ciudad dónde estés, pues bien, Couchsurf es para ti. Ya alguna vez hablé de esta genialidad y lo volveré a hacer aquí mismo. Citando lo que dije;

Couchsurf fue lo que me salvó por diez días en Europa. Sin él no habría muerto pero sí habría sufrido económicamente. Viajar sola tiene sus ventajas pero a veces necesitas hablar con alguien y sentir alguna que otra presencia a tu lado. Creo que no todos están hechos para andar de un lugar a otro solos con una mochila en mano… Yo a veces siento que no es para mi pero otras veces siento que es justo lo que necesito. En fin… Viajé en Europa por cinco semanas. Las suficientes como para arruinar mis ahorros. Los últimos diez días los pasé sola pero no del todo porque tuve la fortuna de encontrar alojamientos con couchsurfers.
Ésta grandiosa idea de dar y tener hogar en todo el mundo ha sido la que me ha mantenido a flote. El proyecto es estupendo, puedes dar tu casa a algún viajero que pide alojamiento y si puedes se lo das y cuando tu viajes puedes tener esta opción. Es viajar económicamente pero lo mejor es que te permite conocer un lugar de una manera diferente a si fueras sólo turista porque ahora estas con un local y él te enseña más de la cultura y de lugares que no irías si no estuvieras con él. En fin… Mis últimas nueve noches por Europa tuve la fortuna de sólo pagar por tres y las otras seis las pasé en dos diferentes ciudades con dos couchsurfers distintos. Ellos me enseñaron la ciudad en la que ELLOS viven, no las que lees en un libro de LonelyPlanet sino las ciudades de los que viven ahí. Y, me encantó.

Entonces, ¿Qué usarás en tu próximo viaje?

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Rebeca dice:

    Casi nunca he usado hostales, mas bien sólo dos veces mientras andaba por Uruguay y la Patagonia Argentina. La experiencia no fue mala, pero por lo general me gustan mas las guest houses. Aunque debo confensar que estoy haciendome fan de AirBnB la verdad, hay muchas opciones y por lo general a muy buenos precios!!

    1. danielafeb dice:

      Sí, a mi igual me está latiendo cada vez más airbnb. Es increíble!

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