Guatapé

el

Una de las mejores decisiones que tomamos en Colombia fue la de visitar el peñón de Guatapé, a un par de horas de Medellín,  y con esto, también vimos de cerca lo que es un verdadero pueblo paisa, no sólo la réplica a escala.

Tomamos un tour de buen precio que nos recogió en un punto muy cerca del hostal y partimos. Paramos a desayunar unas arepas deliciosas en medio de la nada, con una vista preciosa de montañas. Después seguimos el trayecto y paramos en dos pueblos que no creímos interesantes… hasta ahí todo iba sin mucha chispa, pero llegamos a Guatapé y supimos inmediatamente que esto valdría la pena.

Desde lejos pudimos ver el color, y junto a eso vimos agua y una roca inmensa que se instalaba en la tierra y se juntaba con el cielo. Una vez ahí debíamos subirla a pie. Por suerte había escaleras, porque si no hubiera tocado escalarla y eso no es práctico. Mi hermana, Gin (una amiga) y yo subimos los 740 escalones como todas una guerreras, sin quejarnos -mucho- y logramos llegar para ver una vista que nos dejó con la boca abierta.

El agua de la represa se mezcla perfectamentamente con el valle y el verde de éste. El sol lo ilumina dándole un atmósfera calida y serena. Miras desde muy arriba, desde tan alto como lo es subir 740 escalones y ves eso delante de ti y por un momento olvidas todo. Tus pies cansados, tu fatiga, tu necesidad de hidratarte, todo se va porque lo que ves es tan hermoso que lo demás parece secundario.Captura de pantalla 2015-12-29 a la(s) 22.27.00

Captura de pantalla 2015-12-29 a la(s) 22.26.30

Estando allí nos quedamos por un rato viéndo eso y sacándonos fotos de nosotras allí. Para el recuerdo. Cuando bajamos todavía nos dio tiempo para ver por los locales de artesanías. Después tomamos un bote que nos llevó a pasear por la represa. En el bote habían turistas, gente colombiana y nosotros. Me gustó compartir ese rato con los locales. Si algo noté es que había mucho turismo nacional y me pareció bastante agradable. Recuerdo a un señor que estaba dentro del barquito, él miraba con paz y cierta admiración todo lo que pasaba a su lado mientras el bote seguía su marcha. Veía el agua pasar, los árboles alejarse para llevarnos a otros. Estaba embelesado con todo aquello y me hizo pensar en el amor a la patria que tenía, el orgullo que sentía al ver todo eso que era suyo. Lo veía con calma y te la transmitía.Captura de pantalla 2015-12-29 a la(s) 22.26.39

Captura de pantalla 2015-12-29 a la(s) 22.27.23

Cuando terminó el paseo en el bote llegamos al pueblo de Guatapé. Un pueblo paisa de capa a rabo. Con las casas llenas de colores e historias. En la parte inferior de las casas, éstas tienen dibujado relatos de los dueños de las casas. Todas tienen algo, todas cuentan un poco de ellas. Fuimos a comer a un restaurante por allí. Comimos, por supuesto, una bandeja paisa bien servida que nos dejó a todos con el estómago para afuera. Al terminar, caminamos por el pueblo, incluso vimos a un artesano hacer una de esas historias en la pared. Tomamos un café para descansar los pies y poder usar el baño del lugar y volvimos a reunirnos con el grupo para regresar a Medellín y dejar los colores atrás.

Captura de pantalla 2015-12-29 a la(s) 22.27.59

Captura de pantalla 2015-12-29 a la(s) 22.28.08

Captura de pantalla 2015-12-29 a la(s) 22.27.48

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s