Victoria, la capital de British Columbia.

Muy pocos saben que Victoria, esa pequeña ciudad en la Isla de Vancouver, es la capital de Columbia Británica. Yo no lo sabía hasta que comencé a investigar para nuestro viaje de día y vuelta allí.

Para llegar desde Vancouver debes de tomar el SkyTrain que te llevará casi hasta una de las últimas estaciones, donde cogerás un autobús de al menos 40 minutos y listo, llegas al ferry que te transportará a la Isla de Vancouver (1hr y 40 min de recorrido). Desde ahí tomarás un camión público que tarda entre 40 minutos-1 Hora hasta Victoria. Perfecto. Empecemos.

Mi amiga y yo nos levantamos temprano para poder tomar el ferry a buena hora y así aprovechar el día en Victoria. Salimos de la casa ya sabiendo lo que nos esperaba; un recorrido que parecía interminable. Lo grato fue cuando llegamos al ferry. En la sala de espera hay una mini cafetería y pudimos medio desayunar. Ya en el barco, ese trayecto no se sintió pesado, al contrario me pareció entretenido. La vista era hermosa. Hacía frío pero era uno tolerable, el cabello se me enredaba con el viento y no me importaba, yo sólo quería estar ahí afuera tomando fotos y apreciando todo. Cuando llegamos a tierra salimos rápido del ferry para alcanzar a tomar el camión. Cuando nos subimos vimos a un grupo de señoras mayores con un gorro rojo que decía “Bad Girls” sentadas en la parte de atrás. Nosotras estabamos paradas en la parte de adelante del autobús. En la primera parada algunas personas salieron y mi amiga y yo nos fuimos hacia atrás donde había asientos disponibles. Quedamos justo en el medio del grupo de estas señoras. Por supuesto, comenzamos a hablar. Nos dijeron que hacían eso cada que podían. Iban a ciudades cercanas a Vancouver y pasaban el día. Eran muy graciosas y nos hacían muchas preguntas. Una de ellas había viajado por todo el mundo. País que le dijeras país que conocía. Me gusta conocer a ese tipo de personas, con las que puedes hablar de muchos lugares y experiencias. En fin, cuando por fin llegamos al centro de Victoria nos depedimos de ellas, no sin antes tomarnos una foto del recuerdo, claro.

ferry rideferryride

Lo primero que hicimos fue entrar al parlamento, tomamos una visita guiada de la cual nos salimos depués de 10 minutos porque preferimos verlo por nuestra cuenta. Lo que más me gustó del parlamento fue una canoa de madera que había en medio. El cual fue un regalo de los nativos. Vale la pena ir a este lugar pero creo que la belleza de Victoria se encuentra en las calles, caminando.

Es una ciudad pequeña y puedes hacer la mayoría de las cosas andando a pie. Nosotros decidimos ir a la Government street y caminarla de cabo a rabo. También ver el famoso hotel The Empress que nos lo habían recomendado porque estaba cubierto de plantas y flores pero justo cuando fuimos se las habían quitado, entonces nos tuvimos que conformar con ver un bonito edificio pelón. Caminamos un poco junto al mar y terminamos en un restaurante japonés porque mi amiga tenía hambre. Yo no mucha pero la acompañé y decidí comer algo que resultó ser un plato inmenso de ramen. Me lo acabé.

Captura de pantalla 2017-10-20 a la(s) 14.01.39

Salimos de ahí e hicimos tiempo en lo que esperabamos a una pareja de amigos que había ido a Victoria desde Nanaimo (2hrs 30min) para vernos. Nos reunimos en la Government St. y juntos fuimos a una Cervecería (En Victoria y la Isla de Vancouver hay muchas marcas de cervezas artesanales). Hablamos, disfrutamos de la cerveza (oscura por favor) y depués nos llevaron a una joyita de lugar; el Fisherman’s Wharf, donde a mi gusto se podía ver el mejor atardecer. Pero no sin antes pasar por mi Beaver Tail. Fui extremadamente feliz cuando me lo entregaron y pude saborear esa bomba de grasa y azúcar. ¡Lo mejor!

heaven on earth

Para llegar ahí caminamos unos quince minutos desde el centro. Yo desesperada por encontrar un baño y sintiéndo cada vez más y más frío. El sol se estaba escondiéndo y con él el calor. Antes de entrar vi unos baños portátiles bien fancy, hice la fila y esperé. Estaba lista para ver el Fisherman’s Wharf. Éste es el lugar en dónde -si tuviera mucho dinero- compraría una casa en Canadá. Es un muelle con casas flotantes que se ven súper cool. Y, como dije anteriormente, también tienen el mejor atardecer. El cielo rosado reflejado en el agua junto a esas casitas (algunas de ellas parecen salidas de una película de Peter Jackson), no podía ser mejor… pero, ¡lo es! Por que también tienen casitas con tiendas y restaurantes mexicanos, sushi y donas. ¡Es perfecto!

fishermans wharf

Después de caminar un poco por ahí, tomarme fotos parada en el Pacífico, ya era hora de irnos. Mis amigos nos llevaron a donde se toma el ferry y así nos despedimos de Victoria. Yo sólo por unos días, ya que regresaría por una tarde cuando tomara el crucero de Alaska. El regreso del ferry fue igual de bonito que de ida, sólo que esta vez nos tocó ver ese atardecer que te quita el aliento.

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. bien mi amor….recordé los lugares que conocimos días después cuando regresamos del crucero—

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s