Seattle; parte 2.

Seattle… una ciudad que no esperaba que me gustara tanto. Me gustó sí, ¿viviría allí? Probablemente no. Soy más de ciudades pequeñas… pero eso no le quita encanto a Seattle.

Bien, ¿Dónde me quedé? En Pike Place Market. Después de ver la Space Needle tomamos el autobús que nos dejó a un par de cuadras de ese mercado tan popular de la ciudad. Ahora, no sé si el día que fuimos andaba medio flojo pero honestamente no le vi porqué tanto escándalo. Es un lugar donde venden cosas caras. Listo. Yo no le encontré nada en especial… exceptuando la banda que estaba tocando justo en la entrada. En un galeron con varios pisos donde hay locales de distintas cosas. Venden cosas hechas a mano, flores, comida, etc, etc… Estuvimos un rato por ahí y decidimos ir por un snack a un restaurante que tenía una vista al mar. Bueno, realmente no fue un snack, más bien una bebida. Cerveza artesanal porque al parecer, tanto en Portland, como en Seattle puedes encontrar muy buenas cervezas de ese estilo.

Pike Place MarketPike Place MarketBanda en Pike Place Market

Paramos un rato allí y seguimos nuestro camino. Otro lugar que teníamos que ir (como buenos turístas lectores de tripadvisor) era el Gum Wall. Bajamos por el Pike Place Market, junto a éste hay una calle que se convierte en callejón y ahí hay un sin fin de goma de mascar pegada en las paredes. Y, eso es el famoso Gum Wall: un callejoncito repleto de chicle. Por supuesto, ya que estábamos ahí, nos tomamos algunas fotos. Pero, no tardamos mucho porque realmente no hay mucho que ver.

Captura de pantalla 2018-08-29 a la(s) 18.18.07

Después fuimos caminando por la 1st avenue. Vimos tiendas, restaurantes, librerías, de todo tipo de comercio. Lo que más me gusto durante esa caminata fue llegar a los parques en donde la gente se reunía y habían muchas actividades para hacer. Como juegos de ajedrez gigantes, o ese juego que no se como se llama en el que tienes que meter una bolsa de arena a los hoyos en un tablero de madera en el piso. Había un “4 en línea” y mi hermana y yo nos pusimos a jugar para sentirnos parte del grupo mientras mis papás escuchaban a un músico tocar. Después regresamos a la zona del Pike Place Market y comimos en un restaurante con vista al mar; The Crab Pot Seafood Restaurant. Comimos como si no hubiera mañana. Y después de caminar como locos, comer como atletas de alto rendimiento después de entrenar, y ver mucho de esa ciudad, volvimos a casa (bueno al Airbnb en el que nos estábamos quedando). parquesito con actividades

Captura de pantalla 2018-08-29 a la(s) 18.23.07

Al día siguiente teníamos otro largo día por recorrer. Iríamos al otro lado de la ciudad (hacia el norte) para ver el Hiram M. Chittenden Locks. Lugar que realmente no me emocionada para nada pero terminó por agradarme. Para llegar tomamos dos autobuses, el último nos dejó en una parada un tanto retirada del lugar (mi error, decidí bajarnos una parada antes por equivocación). No caminamos mucho, unos diez, quince minutos y llegamos. Para entrar es como un parque con muchos árboles y un museo. Decidimos no entrar al museo y solo ir al muelle donde pasan los barcos. Bueno, primero… ¿Qué es el Hiram M. Chittenden Locks? Es un complejo de esclusas en el extremo oeste de Salmon Bay, en Seattle, Washington Washington Ship Canal, entre dos barrios de la ciudad. ¿Qué verás ahí? Muchos salmones, y barcos queriendo cruzar al otro lado y esperando su turno, también una escultura de metal que asimila olas. Ya sé, no suena interesante, ¿no? pero les puedo asegurar que no estuvo mal. Me gustó más de lo que esperaba.

escultura olas

En fin, después fuimos a un sitio que tiene los tintes del Gum Wall… El Freemont Troll. Éste es básicamente una escultura de un troll gigante debajo de un puente. Listo. Nada más. Pero, como ya estábamos de ese lado de la ciudad pues no pudimos aguantarnos las ganas y tomamos un autobús con dirección a ese personaje de ficción. Honestamente, no vas a perder la vida si no vas PERO yo sí lo recomiendo. Es agradable, divertido e igual me gustó el barrio en donde estaba situado. Era más tranquilo que el centro de Seattle y tenía un estilo diferente al sur de la ciudad. Se sentía más limpio. No sé… no se sentía el caos que reinaba en otros lados y había restaurantitos muy cute.

Captura de pantalla 2018-08-29 a la(s) 18.19.10

Después volvimos al centro para encontrarnos con una vieja amiga de mi mamá. Mientras ellas se adelantaron al restaurante donde comeríamos, mi papá, mi hermana y yo nos quedamos para recoger la camioneta que rentamos (porque al siguiente día iríamos a Vancouver, Canadá). Después las alcanzamos. El restaurante que eligió Blanca (la amiga de la familia), se llama Cactus Alki Beach, y sí, es un restaurante mexicano. Oh! antes de llegar al restaurante nos estacionamos en un mirador con una vista muy bonita del centro de Seattle. Ya en el restaurante, mientras servían la comida, mi hermana y yo fuimos a caminar por la playa y, aunque ya era tarde, todavía había gente en ella. Vimos gente en kayaks, o haciendo picnics. El atardecer se ve muy bonito desde esa playa. Igual, la vista de la otra parte de la ciudad con su space needle y edificios empezando a prenderse la hacen más especial. Ahora, sobre el restaurante… no es barato pero es muy bueno. A mí no me gusta ir a restaurantes mexicanos cuando estoy fuera de México porque no le veo el chiste pero éste estuvo muy rico y las margaritas son un must.

ALka Beach

Nos depedimos y de ahí fuimos al tan querido Airbnb, del cual, honestamente ya no aguantábamos las ganas de irnos. Mi hermana y yo dormíamos en un sofá cama que solo cabía cómodamente una persona adulta o dos niños. Y, así fue como al día siguiente nos despedimos de Seattle por un rato. Dirección; Canadá. Con una escala en el Boeing Factory, donde fabrican aviones Boeing. Yo no soy muy fan de este tipo de cosas pero debo admitir que este lugar es impresionante. Aquí puedes ver como fabrican aviones increíbles. Y lo estás viendo justo ahí. La fábrica es enorme y tiene a cientos de trabajadores y puedes verlos en acción. Eso es lo que más recuerdo de allí. Nuestra segunda parada fue, por supuesto y por petición de mi madre y hermana, un outlet. Yo me compré unos calcetines con un dibujo de la salsa Tabasco y un taco y parale de contar. Ahora sí… atravesar la frontera y llegar a Canadá…

 

 

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. JUAN FLORES MACIN dice:

    muy buen relato ….Seattle,….la planta de Boeing, etc….

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s